Subasta Gooding & Company Pebble Beach 2021

1995 McLaren F1
1995 McLaren F1 © cortesía de Gooding & Company

La vuelta a las subastas presenciales ha venido acompañada de una gran cantidad de coches de calidad y precios altos. Gooding & Company presentaba en esta venta un total de 132 lotes de los cuales se vendieron 115 lo que hace un porcentaje de ventas del 87%. La recaudación ascendió hasta los 107.045.410 $, lo que hace una media de 930.829 $. Nada menos que 24 lotes superaron la barrera del millón de dólares, lo que hace una idea de la calidad de los vehículos que aquí se ofrecían. Y ello a pesar de que algunos de los más caros no encontraron comprador.

Ese fue el caso del 9º de los 25 Mercedes-Benz CLK GTR construidos en el año 1997. Esta unidad tenía 1.442 km en el marcador y su precio esperado era entre 8.500.000$ y 10.000.000$, aunque las pujas solo llegaron hasta los 7.000.000$.

1998 Mercedes-Benz AMG CLK GTR
1998 Mercedes-Benz AMG CLK GTR © cortesía de Gooding & Company

Otra de las estrellas del catálogo tampoco encontró comprador. Se trataba de un Ford GT40 del año 1966. Esta unidad con los colores de Alan Mann Racing tenía un precio estimado de entre 7.000.000$ y 9.000.000$ pero al llegar a los 5.100.000$ las pujas cesaron. A pesar de que se trata de una buena cifra, esta resultó insuficiente para el vendedor.

1966 Ford GT40 Alan Mann Lightweight
1966 Ford GT40 Alan Mann Lightweight © cortesía de Gooding & Company

El coche más caro del año

El McLaren F1 es un coche cuyas cotizaciones no dejan de crecer. A pesar de no contar con la edad suficiente para ser incluido en la categoría de los clásicos, sus precios están viviendo una escalada que parece no tener fin. Incluso algunos expertos hablan que de aquí a unos pocos años se podría llegar a convertir en el coche más caro y buscado de todos. La unidad ofrecida por Gooding era el chasis Nº029 y estaba casí a estrenar, ya que solo tenía 390 km en el marcador. Según la casa de subastas su precio de reserva fue fijado en 15.000.000$, aunque esta cifra se vio ampliamente superada al llegar hasta los 20.465.000$. Por supuesto fue el coche más caro de la subasta, también de lo que llevamos del 2021 y un nuevo récord para el modelo.

1995 McLaren F1
1995 McLaren F1 © cortesía de Gooding & Company

Ferrari

Ferrari es una marca que no falta en ninguna subasta, algo lógico ya que sus coches se encuentran entre los más demandados por los aficionados en todo el mundo. Uno de sus modelos más legendarios es el 250 GT California, del cual se construyeron 106 unidades. El chasis Nº1235GT es uno de los 50 California de batalla larga y todavía monta el motor y la caja de cambios originales. Su precio final fue de 10.840.000$.

1959 Ferrari 250 GT LWB California Spider Competizione ©cortesía de Gooding & Company

Parece que los precios del F40 vuelven a subir, de hecho en esta venta se ha establecido un nuevo récord para el modelo. La unidad de la subasta solo había recorrido 2.500 millas desde que saliera de la fábrica hace casi 30 años y fue rematado en 2.892.500$.

1992 FERRARI F40 © cortesía de Gooding & Company

De la misma colección que el F40 era un 275 GTB/4 del año 1967. Pero lo más interesante de este coche era que había estado en manos de su primer propietario hasta ahora. Por supuesto conserva su carrocería y tren rodante originales y está certificado por «Ferrari Classiche». Por este Ferrari con el chasis Nº10443 se pagaron 3.662.500$.

1967 Ferrari 275 GTB/4 © cortesía de Gooding & Company

Los más valiosos preguerra

Pero no solo los clásicos más deportivos alcanzaron altos precios, en esta ocasión hubo varios coches de los más veteranos que lograron unas cifras muy elevadas. Empezando por un nuevo récord mundial para uno de los coches más antiguos de la subasta. Se trataba de un Stutz 4E Bearcat del año 1914 , uno de los automóviles más legendarios que se construyeron en los Estados Unidos antes de la primera guerra mundial. El chasis Nº2250 había pasado por las manos de coleccionistas tan reputados como “Hemp” Oliver, Winthrop Rockefeller y William F. Harrah. El coche contaba con una historia perfectamente documentada y fue vendido en 2.920.000$, el precio más alto logrado hasta ahora por un Stutz en una subasta.

1914 Stutz 4E Bearcat © cortesía de Gooding & Company

Los Duesenberg son los coches americanos más valorados del periodo de entreguerras. El Model J fue uno de los coches más lujosos y potentes de su tiempo y se construyeron un total de 481 unidades. Al estilo de la época cada chasis era carrozado a gusto del cliente por un carrocero de su elección. Para el chasis Nº2369 su primer dueño eligió al carrocero Murphy, que diseñó una carrocería de tipo abierto muy bonita y elegante. Con este estilo de carrocería, Murphy, vistió tres chasis del Model J, de los cuales dos han llegado hasta nuestros días. El precio de esta belleza fue de 3.965.000$.

1930 Duesenberg Model J Disappearing-Top Convertible Coupe © cortesía de Gooding & Company

Hablando de coches lujosos encontramos el lote más antiguo de esta subasta, y es que el Rolls Royce Silver Ghost era un automóvil imbatible en ese terreno. Un coche en el que el lujo y la comodidad alcanzaron cotas nunca vistas hasta aquel momento en un automóvil. La unidad ofrecida aquí contaba con la peculiaridad de contar con el interior en un estado de preservación como quedan pocos en el mundo entero. Y como en el coleccionismo la originalidad es lo más importante, por este Silver Ghost con carrocería obra de S & A Fuller y el chasis Nº1392 se pagaron 2.535.000$.

1910 Rolls-Royce 40/50 HP Silver Ghost Pullman Limousine © cortesía de Gooding & Company

Un Bugatti de récord

Con el tipo 35, Bugatti creó uno de los coches de carreras más legendarios que ha dado el automovilismo. Este es posiblemente el automóvil de carreras más legendario y exitoso de su época, no en vano a bordo del tipo 35 se lograron más de 2000 victorias. El tipo 35 estaba equipado con un motor de 8 cilindros en línea y 1991 cc, que en su primera versión entregaba 95 cv de potencia. En el tipo 35 B se aumentó la cilindrada hasta los 2261 cc y gracias a un compresor la potencia ya se situaba en los 140 cv. Como ya dijimos anteriormente, la historia y la originalidad son los dos aspectos fundamentales que otorgan valor a un coche de colección, y en el caso del chasis Nº4938 confluían los dos.

Esta unidad fue utilizada por el equipo oficial Bugatti en la temporada de 1929 y a sus mandos el piloto británico William Grover-Williams se proclamó vencedor del gran premio de Francia en el circuito de Le Mans. Posteriormente fue adquirido por otra leyenda de la marca de Molsheim, Louis Chiron. Con Chiron a sus mandos, el 35B cruzó en primer lugar la línea de meta en el gran premio de España de 1929, que se celebró en San Sebastián.

Por si esto fuera poco, 4938 conserva el chasis, motor, compresor y demás componentes mecánicos originales. Incluso la mayor parte de la carrocería es la original. La restauración de este coche había sido llevada a cabo por uno de los mayores especialistas en la marca, el inglés Ivan Dutton Ltd. El precio estimado de entre 3.500.000$ y 4.500.000 fue ampliamente superado al llegar hasta los 5.615.000$, un nuevo récord para el modelo.

1929 Bugatti Type 35B Grand Prix © cortesía de Gooding & Company

Un raro Siata

La marca Siata se dedicaba desde el año 1926 a producir componentes y accesorios para Fiat. Fue a partir del año 1950 con el lanzamiento de la serie Daina cuando lanzó el primer chasis de desarrollo propio. En el año 1952 vio la luz el 208 CS, con un ligero chasis de tubos diseñado por los ingenieros de Siata y equipado con un motor V8 de origen Fiat unido a una caja de cambios de 5 velocidades. Las primeras seis unidades fueron carrozadas por Stabilimenti Farina, pero el cierre de esta empresa a finales de 1952 hizo que las restantes nueve unidades fueran carrozadas por Carrozzeria Successori Balbo. De esos nueve seis han llegado hasta nuestros dias y el chasis NºCS072 es uno de ellos. El coche estaba completemente restaurado y fue rematado en 1.627.500$.

1953 Siata 208 CS © cortesía de Gooding & Company

En unos meses en los que parecía que los precios de los clásicos empezaban a bajar, las últimas subastas nos muestran que quizás no eran los precios lo que bajaba sino la calidad de lo que se ofrecía. Parece que los coleccionistas no han perdido el interés en los vehículos de calidad, no obstante permaneceremos atentos a ver si sigue esta tendencia al alta o ha sido un caso puntual.

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