Milano Autoclassica 2020

Los días 25, 26 y 27 de septiembre tuvo lugar en Milán la primera gran feria automovilística que se pudo celebrar en Europa después de las restricciones provocadas por el coronavirus. En mi caso el último gran evento al que pude asistir en este aciago 2020 fue Retro Classics en Stuttgart en el mes de febrero. Con lo que las ganas de disfrutar de algún evento de este tipo eran enormes.

En Milán nada más cruzar la puerta nos recibían tres magníficos automóviles que habían participado en la Mille Miglia. Un Osca Mt4 con el chasis nº1117, que participó en las ediciones de 1954 y 1955 con el piloto Bruno Gavazzoli, que corría con el pseudónimo de Madero. El Maserati 250 S/F corrió en el año 1954 con Mantovani/Palazzi. Este prototipo único con el chasis nº2501 estaba equipado con el motor de seis cilindros que la marca del tridente montaba en el 250F de fórmula 1. Por último el Ermini 357S, que participó en 1955 con Libero Bindi. El chasis nº1855 fue el único que estaba equipado con un motor de 1.500 cc y una carrocería realizada por Scaglietti.

La muestra con algunos de los coches más icónicos del campeonato del mundo de rallies era otra de las grandes atracciones de la feria. Lancia Stratos, Renault Alpine, Lancia 037 o Renault 5 Turbo hacían las delicias de los visitantes. Pero sobre todos ellos destacaba el Lancia Delta HF Evolution 2 con el que Carlos Sainz corrió el rallie de San Remo en el año 1993.

Los constructores también tienen su espacio en esta feria. Eran varias las marcas presentes de forma oficial en este evento. Aunque la mayoría de los coches eran clásicos también pudimos ver alguna novedad. Porsche, Bentley, McLaren o Lamborghini presentaban sus más recientes modelos junto a algún que otro clásico.

Pagani es otra marca que siempre está de forma oficial en Milán. En esta ocasión los modelos expuestos eran un Huayra Roadster y un Zonda S Roadster.

Este año se cumplen 35 años de una de las mejores berlinas de los años 80. El Alfa Romeo 75 fue el último modelo de la marca antes de ser adquirida por el grupo FIAT. Un coche que poco a poco va subiendo su cotización, sobre todo la versión especial Turbo Evoluzione, una serie limitada de la cual se fabricaron 500 unidades para su homologación como grupo A. Prácticamente todas las versiones de este modelo fabricado entre 1985 y 1992 estaban expuestas en este salón.

Algo que destaca sobre todo en esta feria es la zona dedicada a conferencias y presentaciones de libros. Rino Rao mostraba su última obra, un libro dedicado íntegramente al piloto Louis Chiron. Otra obra que no puede faltar en la biblioteca de cualquier amante de los coches es el libro conmemorativo de los 90 años de Pininfarina, 500 páginas en las que disfrutar con las imágenes de 632 coches diseñados por uno de los más grandes carroceros de la historia. Este espacio estaba organizado por el Automotoclub Storico Italiano (A.S.I), que este año entregó el «Premio ASI per il Motorismo Storico 2020” a otra leyenda del automóvil italiano, Gian Paolo Dallara. Las conferencias del gran coleccionista Corrado Lopresto o de los diseñadores de Pininfarina Pietro Camardella, Enrico Fumia y Diego Ottina nos dan una pequeña idea de la gran pasión con que se vive el automóvil en Italia. Todo un placer poder escuchar sus opiniones sobre el pasado, el presente y el futuro del automóvil histórico.

Todo ello rodeados de algunas de las creaciones de Pininfarina, coches de serie y prototipos únicos para repasar la historia de la empresa fundada en el año 1930 por Giovanni Battista «Pinin» Farina.

Por supuesto en Milán no podía faltar un homenaje a los 110 años de Alfa Romeo, con alguno de sus modelos más emblemáticos. También una unidad muy especial, el Alfa Romeo 155 de 1992 que logró el récord de velocidad en la categoría G/PS en el lago salado de Bonneville, en los Estados Unidos. Esta unidad equipaba un motor con un rendimiento mejorado hasta los 365 cv y consiguió rodar a 293,307 km/h, una marca que sigue imbatida hasta hoy.

Las motos fabricadas en la región de Lombardía también tenían su espacio, 15 ejemplares de marcas como Aermacchi, Gilera, Sertum, Devil, Iso, Rumi, Bianchi, MV Agusta y por supuesto Moto Guzzi, marca que en el próximo año 2021 celebra su centenario.

En la zona de venta encontrabamos mucho y muy variado, sobre todo de marcas italianas, pero también mucho Porsche y BMW. Los precios también eran muy variados, desde los 3.500 € que se pedían por un Fiat Ritmo, hasta el medio millón de euros que lucía el cartel de un flamante Lancia 037.

El Seat 600 Jungla fue una versión especial con una carrocería construida por Savio en Italia. Se fabricaron un total de aproximadamente 3200 unidades. Por un ejemplar del año 1971 el precio era de 9.500 €.

El museo Ferrari, el museo Fratelli Cozzi, la zona de recambios, si bien este salón se queda muy lejos en tamaño de los grandes eventos europeos, son muchos los atractivos que merecen una visita a Milán y de paso visitar esta bella ciudad. Para terminar les dejamos con una pequeña galeria fotográfica con algunas de las joyas de Milano Autoclassica, y es que como dice el refrán «una imagen vale más que mil palabras».

Fotografías: Jose González.

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