5 consejos para conducir mejor

De nada sirve llevar un motor de 400cv, los mejores neumáticos del mercado y un chasis con una estabilidad abrumadora si los descomponemos en cada curva y no sabemos sacar provecho de ellos.

No me malinterpretéis, no es que yo me crea un piloto de talla mundial, ni mucho menos, pero supongo que todos esos ‘trucos’ que a mí me sirven para conducir un poco mejor, serán útiles también para quien lea este artículo.

Mirar lejos

Quizá esta sea la frase más repetida cuando se habla de conducir: ‘Tienes que mirar lejos’. Aún así me sigo sorprendiendo con la cantidad de gente que mira poco más allá del lugar en el que está (y no sólo conduciendo, mucha gente hace igual en la vida, ¡despertad!).

En alguna reunión de amigos en un karting pude observar que más de uno se marea al conducir karts y llegué a la conclusión de que se debe únicamente a que no miran lejos. Si quieres ser capaz de prever lo que va a pasar en la carretera (y me refiero a circulando con tráfico a velocidades moderadas) es de vital importancia tener controlado lo que sucede más allá del coche que te precede.

En una conducción deportiva mirar lejos te permite estar preparado para las acciones que van a venir después. Y no te preocupes, la curva en la que estás o la frenada que estás haciendo están completamente bajo control en tu cerebro, céntrate en mirar más allá. Tu conducción mejorará. Pruébalo.

Una última anotación al respecto, no mires a un obstáculo que quieras evitar, porque eso hará que subconscientemente te dirijas hacia él en vez de evitarlo.

Fija la mirada hacia donde quieres ir, no hacia donde no quieres ir o donde estás.

Ross Bentley

A la curva se llega con los deberes hechos

Sencillo, ¿no?. Cuando empieza la curva el coche tiene que estar a una velocidad adecuada y con la marcha correcta. Así evitarás sobrecargar los neumáticos con esfuerzos innecesarios, utilizando toda su adherencia para dar la curva. Otra vez es aplicable tanto a circulación en tráfico, donde tendrás un margen de seguridad muy superior o conducción deportiva, donde tendrás todo el agarre disponible para dar la curva a mayor velocidad.

Si tus dotes de conducción van más allá, seguramente ahora estés pensando que esto que estoy diciendo es absolutamente falso, y que hay técnicas como el trail braking que así lo demuestran. Para quien no sepa qué es esto del trail braking, en esta técnica se sigue frenando más allá de la entrada a la curva, permitiendo por un lado frenar un poco más tarde y además jugar con el balance de las masas del coche. Para hacerlo correctamente deberemos frenar en línea recta con la máxima fuerza posible, para inmediatamente antes de comenzar el giro empezar paulatinamente a soltar los frenos, reduciendo la presión de frenado a medida que aumente el ángulo de la dirección, usando la presión apropiada para mantener el coche equilibrado. No es sencillo. De esto ya hablaremos en algún artículo más adelante.

Sincronizar pies y manos

La dirección y el acelerador tienen que estar perfectamente sincronizados. Imagínate que una cuerda une el volante en su parte inferior con el acelerador, de forma que cuando giras la dirección, el acelerador tiene que estar menos pisado y sólo puede llegar a pisar a fondo cuando la dirección está completamente recta. Esa técnica es 100% obligatoria en coches como mi Opel GT de tracción trasera y con muchísimo par, si no quieres que el eje trasero se descomponga a la salida de cada curva o que el control de tracción esté aguándote la fiesta innecesariamente.

No te olvides del freno, con el freno pasa exactamente lo mismo, y de hecho esa es una de las claves de la técnica de trail braking que mencionamos anteriormente.

No sobrerreacciones

Uno de mis mayores errores conduciendo no pasó con el Vantage, ni con el Opel GT con los que estoy preparado para que la zaga se vaya a pastar en cualquier momento, sino con un Renault Laguna 1.

Con la carretera mojada me puse a adelantar al coche que me precedía y éste aceleró, al terminar de adelantarlo llegué a la siguiente curva mucho más rápido de lo que las Michelin Energy de 185mm podían digerir, así que el coche comenzó a deslizar de atrás. Mi reacción fue aplicar excesivo contravolante, empeorando las cosas. Una vez el coche recuperó el agarre, la dirección seguía girada en exceso, así que comenzó a sobrevirar en el sentido contrario y otra vez me excedí con el contravolante acabando completamente atravesado en la carretera.

Para que esto no pase:

  • No sueltes el acelerador de sopetón. De hecho, dependiendo de la situación y el tipo de coche, la solución es probablemente acelerar para transferir masas al eje trasero y que recupere la adherencia.
  • No frenes si no es necesario, y no lo hagas bruscamente.
  • No apliques demasiado contravolante.

Cuanto más suaves sean tus reacciones, más controlado llevarás el coche. Movimientos rápidos del volante y pisotones al acelerador o freno lo único que consiguen es transferencias repentinas de masas. A veces puedes buscar eso para inducir, por ejemplo, un sobreviraje a propósito, pero generalmente si buscas mantener una trazada limpia, cuando más sutiles sean los cambios en la dirección y pedales, mayor control tendrás sobre las reacciones del coche.

Posición de conducción

Llevar una buena posición de conducción es importantísimo, tanto que a este quinto punto le dedicaremos un artículo completo.

En el próximo artículo hablaremos entre otras cosas de por qué llevar el tronco vertical nos permite tener mejores referencias y hacer mejor uso de nuestros sentidos o por qué la altura y distancia correctas con respecto al volante nos facilitarán los movimientos y el control, además de aportar un grado adicional de confianza.

Y una cosa que no debería ni siquiera hacer falta mencionar. ¡Las manos en el volante! Se sueltan sólo para mover la palanca de cambios, y vuelta al volante. Nada de posiciones raras, 3 menos cuarto. ¡Ni 2 menos diez ni hostias en vinagre!

2 thoughts

  1. Muchas gracias por el artículo, me parecen unas recomendaciones muy útiles para conductores ocasionales como yo; pero no me queda claro el último punto, concretamente lo de colocar las manos a las dos menos diez: ¿es la hora de Suiza o la hora de donde se encuentre el conductor? ¿qué ocurre si durante nuestro trayecto cambiamos de huso horario? ¿deberíamos recolocar las manos en ese caso, con el peligro que conlleva dejar de prestar atención, aunque sea momentaneamente, a la carretera? ¿no sería más práctico usar una referencia universal, algo similar a la Hora Zulú de la navegación aérea?

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